Día 11 de octubre del año 2170 D.C, Laboratorio de Pruebas CRONOS. Hora: 8:00 am.Primera prueba de la máquina del tiempo. Aparato inventado en el año 2163 y perfeccionado para el uso humano a finales del año 2169. Hasta la presente fecha se han enviado toda clase de cosas a través del tiempo, libros, plantas, música, animales, pero jamás a un ser humano.
Hora: 8:15 am. Mismo lugar y época.
Me dispongo a realizar mi primer viaje a través del tiempo con el fin de probar la existencia de las paradojas temporales. He tomado una de las obras más famosas del dramaturgo William Shakespeare, “Hamlet”, y he decidido que mi primer viaje será al año 1598, al poblado de Bishopsgate en St. Helen, Inglaterra, tres años antes de que el prominente escritor empezara a desarrollar su maravillosa obra. Mi intención: Encontrarme con Shakespeare y hablarle de su futura creación.
Día 19 de agosto del año 1598, Bishosgate, Inglaterra. Hora: 7:15 pm.
He llegado al poblado y la época programada. Estoy frente a la casa de Sir William, varios arrieros me guiaron para encontrarle. Cargo el libro en mi mano. Voy a tocar la puerta.
Hora: 8:12 pm. Mismo lugar y época.
He entablado una amena conversación con el gran William Shakespeare en la sala de su casa. Le he contado que soy un dramaturgo amateur, que ha estado viajando mucho por toda Europa buscándolo para mostrarle su nueva obra, y que me gustaría que por favor le diera un vistazo. Shakespeare se dispone a tomar el libro pero al momento de intentar tocarlo, su mano se desvanece. El escritor, horrorizado por lo que ha visto, se aleja del libro y de mí, chocando con todo lo que encontraba a su paso con tal de no estar cerca del libro. Su rechazo fue inmediato. Me corrió de la casa con el libro. Jamás lo pudo tocar. Con mayúscula sorpresa en mis ojos, acababa de presenciar la primera negación natural a una paradoja temporal.
El viaje en el tiempo hacia atrás trae consigo repercusiones sobre el universo y sobre las personas involucradas en el hecho que se busca alterar. Según sea el caso, las consecuencias y repercusiones afectan a pocos o a muchos, dependiendo del árbol caótico que se origine luego del cambio. En el caso de Shakespeare, no pudo ni tocar el libro cuando ya el universo estaba empezando a borrarlo de la faz de la tierra. Era su obra maestra aún no pensada por él. Estaba a punto de leerla y de ahí se desprendía el hecho imposible.
Shakespeare iba a caer en la conocida Paradoja del Creador, puesto que, como único autor del libro, iba a interferir con su propio destino al leer una obra suya antes de inventarla. La paradoja es esta: Si William S. hubiese podido tomar el libreto y leerlo, lo más probable es que le hubiese encantado, a tal punto de tal vez pedírmelo de regalo. Yo se lo habría dado, y podrían haber pasado dos cosas: O jamás decide escribir una historia como la de Hamlet, ya que otro se le adelantó y de excelente manera; o simplemente, decide copiarla al carbón y hacerse famoso con las ideas de otro. ¿Otro? ¿Ese libreto no estaba escrito por Shakespeare en primer lugar?. Si la maravillosa idea de Sir William vino de un viajero del tiempo del futuro que le entregó la historia con todo escrito, entonces ¿quién fue el autor de la novela? Nadie, entonces qué hace la novela allí? La paradoja de tiempo cíclico causaría el resquebrajo dimensional que bien habría podido acabar con la existencia de Shakespeare o la mía, puesto que si éste decide no escribir nunca nada, no hay objeto para que esa obra fantasma o mi persona estén parados en ese tiempo hablando con él, por ende, tanto el libro como yo, nos hubiésemos desvanecido al momento de hacer contacto con el gran escritor. El primer relato, fue solo uno de los posibles resultados catastróficos del viaje en el tiempo hacia atrás.
Día 9 de Octubre 2170, Laboratorio de Pruebas CRONOS. Hora: 8:15 am.
Luego de la traumática experiencia con William Shakespeare, he decido alterar una parte de la historia reciente afectando un hecho más trascendental: El ascenso de Hitler al poder en Alemania. Mi intención: Viajar a Alemania, al año 1937 y asesinar a Adolf Hitler antes de que éste ponga en marcha la invasión a Polonia que dio comienzo a la Segunda Guerra Mundial. Su muerte previa, evitaría la guerra y por consiguiente el genocidio de judíos en el Holocausto, además de salvar miles de vidas en todo el mundo.
Día 23 de julio del año 1937, Berlin, Alemania. Hora: 9:30 am. He llegado a Alemania, y con ayuda de equipo de camuflaje, me he infiltrado en un edificio alto cerca de una concurrida plaza en Berlin. Hitler, está por salir de otro edificio cercano hacia su carroza escolta. Tengo un rifle de francotirador puesto en la azotea del edificio listo para acabar con su vida cuando lo tenga a tiro.
Hora: 10:22 am. Misma locación. Hitler sale del edificio acompañado por parte de la Guardia Policial, la Gestapo rumbo hacia su vehículo. Enfilo el arma hacia su rostro. Voy a disparar. Se nubla la mira. La limpio y enfoco nuevamente. Voy a apretar el gatillo. Extrañamente se traba. Hitler sigue avanzando hacia el auto. Levanto el arma y acomodo el gatillo, la coloco de nuevo en su puesto, aún hay tiempo. Apunto, y respiro para disparar. Justo al momento del disparo, una paloma golpea el arma desviando el tiro de su trayectoria. El estruendoso sonido, alerta a la Gestapo y al Fuhrer poniéndolos en alerta y escapatoria. Hitler sale con vida del atentado.
Un lente empañado, un gatillo trabado, una paloma descarada. Todas estas circunstancias ocurrieron coincidencialmente en el justo momento en que estaba a punto de cambiar la historia del mundo. Coincidencia o predeterminación del Universo para impedir la modificación del curso de la Historia?.
Existe una teoría sobre la imposibilidad de las paradojas que habla de que si fuese posible viajar hacia atrás e intentáramos revertir un hecho con el cuál estamos directamente involucrados, hay la posibilidad de que el Universo, mediante un ordenamiento temporal y dimensional, imposibilite el cambio. Esto es porque el cambio forma parte de una línea temporal que afectaría al viajero, y representa el motivo principal por el que éste ha hecho su viaje.
Si hubiese matado a Hitler, lo más probable es que, en mi caso particular, yo me hubiese desvanecido al momento de hacerlo, y el resto del mundo se reordenase por efecto dominó hacia un nuevo futuro sin Guerra. Mi muerte ha podido deberse a muchas causas: Tal vez mi abuelo, por no haber tenido que viajar a pelear con los Aliados, se quedó en la casa, y murió a manos de unos ladrones que querían quitarle sus zapatos por allá en el año 1941. O tal vez en un accidente, o por enfermedad, solo por el simple hecho de quedarse en casa por no existir la Segunda Guerra Mundial.
Tal vez no todos, pero sí algunos de los que pelearon en la guerra y sobrevivieron, lo mejor que les pudo pasar fue estar ahí. En la guerra el destino los puso en un riesgo enorme, pero tal vez los salvó de una muerte segura en otro lado bajo circunstancias más simples. Entonces, bajo este esquema de la Teoría del Caos, yo estaba destinado a estar jodido con la muerte prematura de Hitler. Tal vez si no se hubiese trancado el arma o aparecido la paloma, mi dedo se habría desvanecido antes de disparar tal como le pasó a Shakespeare antes de tocar su obra.
El hecho es que para el viajero, la causa de su viaje no puede desaparecer cronológicamente. Hitler debe ascender al poder para que todo suceda, y en el futuro sea la causa del viajero para regresar. Sin Hitler en el mapa del tiempo, no hay razón ni motivo para que el viajero retroceda en el tiempo a matarlo. Pero entonces, ¿cómo pudo matarlo si jamás viajó?. Entonces Hitler vive y sigue y sigue y sigue la paradoja.
Día 5 de Octubre del 2170, Laboratorio de Pruebas CRONOS. Hora: 8:00 am. Me dispongo a realizar mi tercer y último viaje, aún sin respuestas claras sobre las paradojas. Mi intención: Conocer a mi padre cuando era joven, sin que sepa que soy su hijo, para enseñarle a superarse en la vida y así acomodar y mejorar su futuro y el mío. Pero justo antes de viajar acabo de pensar algo curioso. Mi hijo pequeño en este momento tiene 5 años y le gusta la ciencia, yo tengo 37 y jamás nadie me ha visitado a mi presente con las mismas intenciones que tengo yo con mi padre de visitarlo en el pasado. Mi vida es difícil y nadie ha venido a aconsejarme sobre mi futuro incierto.
Fundamentado en esto, empiezo a pensar más allá y tampoco he escuchado en las noticias sobre gente del futuro viniendo a nuestro presente (pasado para ellos). ¿Qué quiere decir esto? ¿Las paradojas definitivamente son imposibles y por eso no hay mella de un viajero del futuro que haya cambiado algo de nuestro presente?. Ahora bien, ¿Qué hay que cambiar de un tiempo presente? Si el futuro está escrito por qué no ha venido nadie?. O en todo caso, ¿será posible que no tengamos visitantes del futuro en nuestro presente porque simplemente ellos aún no han creado una maquina capaz de hacer eso? Si es así entonces cómo rayos es que existe en este momento esta máquina en la que acabo de viajar?. Creo que sin saberlo formo parte de una paradoja y tal vez me desvanezca antes de empezar a escribir en este diario.

