Hace dos días me tomé mi tiempito y decidí echarme un paseo por las salas de cine de Pto Ordaz para ver una pelicula que valiera la pena ver. No estaba depre, por lo que los dramas y llantos no me llamaban la atención. No tenía el coraje de enfentar mis miedos con un sádico film de terror. Tampoco tenía la testosterona a millón como para calarme una culebra de esas de acción donde los héroes transpiran aceite de motor y escupen ácido de batería, y mucho menos tenía ganas de sentarme a ver un largometraje de corte político que me hiciera pensar mucho en las grandes telerañas que teje la politica y la conspiración, pues de eso tengo todos los días de la semana en mi trabajo. Por lo tanto, no tenía muchas opciones para ver más alla de las comedias infantiles o las sacarinozas comedias románticas.Mire mire y mire y solo veía a Alvin y las Ardillas, Bee Movie, Entrenando a Papa y otros caramelitos infantiles, por lo que ya me estaba volviendo loco de solo ver las opciones. Mi hermano me había hablado de una pelicula en particular que - según él - era muy buena, que era para cag.... de las risas, y que bueno, estaba en cartelera. No es que confíe en el juicio de mi hermano, pero si para él la pelicula era demasiado chistosa significaba que la acidez con que abordaba su trama debía ser enorme, y si era así, pues entonces ya tenía un punto a su favor en mi peliculómetro. Adoro el humor ácido. Pero la pelicula no aparentaba eso, más bien parecía un cuento de hadas de vieja data con marca Disney patentada. La susodicha era ni más ni menos que "Enchanted" o "Encantada". Milangeli y yo no teniamos idea de con qué se comía eso pero, a juzgar por las demás opciones, esa parecía ser la más adecuada para nuestro humor del día.
Ya yo tenía cierta idea sobre el asunto, era la historia de una princesa de cuentos de hadas - con el ridículo nombre de Giselle - que por efecto de una maldición de... adivinen quién: Una Malvada Bruja por supuesto, cae de repente en el cruel mundo real. Era un gancho bastante interesante pero un tanto extraño para ser una pelicula de los hiperdulzones estudios Disney.
Cuando entramos yo pensé que veríamos una comedia de traspies y enrredos chistosos de una desubicada princesita más perdida que el hijo de Limberg en las calles de New York. Ante eso yo pensé: Bueno, al menos espero reirme de un tropezón o de un chiste sucio que le hagan a la pobre Giselle!, pero en un microsegundo recordé algo de la trama que había leido en internet y me di cuenta de que lo que esta por ver era una comedia romántica. Particularmente yo detesto muchisimo ese genero, por estar siempre tan alejado de la realidad. Generalmente en esas peliculas tanto los romances como los chistes son jalados por los cabellos, a menos que dicha comedia tenga bien puestos los pies sobre la tierra, y son contados los casos. Creo que todos en la sala sabían que esa pelicula era una comedia romántica menos yo. Hasta Milangeli debía saberlo porque no me advirtió nada y como sabe que no me gustan y a ella le encantan se quedó callada y me dejó caer enterito en la trampa.Mi prejuicio fuerte hacia ese género me hizo estar a la defensiva los primeros minutos de película. No habían comenzado los títulos cuando yo pensaba: De que se tratará esto Dios?. Y luego Disney se encargó de hacerme enterrar las uñas en el asiento. OJO: si el que lea esto no ha visto la pelicula mejor no siga leyendo. Ok. Como decía, la pelicula comenzó de la forma más típica y más grotesca en que una pelicula de Walt Disney podía empezar: La historia de una princesa soñadora - de comiquita - a lo Blancanieves rodeada de animales saltarines, parlanchines, que vivía en una casita en la pradera esperando a su amor, adivinen quíen: El Principe claro está. La niña parloteaba, bailaba y sobretodo: CANTABA!! mientras los animales le hacían los coros de las hiperdulsisimas canciones. Yo estaba que me lanzab
a de uno de los balcones laterales de la sala porque esas tipicas peliculas me las había visto toditas de pequeño: Cenicienta, Blancanieves, Peter Pan, Fantasia, Merry Popins, etc, y lo que me que dió al escuchar esas cancioncitas cursis de nuevo fue un escalofrio de pronóstico. Yo sabía que la pelicula luego cambiaría el formato pero si ese era el comienzo, cómo sería el final.
a de uno de los balcones laterales de la sala porque esas tipicas peliculas me las había visto toditas de pequeño: Cenicienta, Blancanieves, Peter Pan, Fantasia, Merry Popins, etc, y lo que me que dió al escuchar esas cancioncitas cursis de nuevo fue un escalofrio de pronóstico. Yo sabía que la pelicula luego cambiaría el formato pero si ese era el comienzo, cómo sería el final.Lo bueno de mi paciencia fue que luego sería recompensada. El principio de la película resultó ser una burla de Disney hacia su propio estilo de hacer películas edulcoradas. La princesa Giselle efectivamente cae en el Nueva York moderno, una ciudad donde ni los animales cantan ni existen casitas de pradera tipo Heidi. Desde que llega a la gran ciudad como novia de pueblo, el bello vestido de matrimonio blanco de Giselle deja de ser brilloso para convertirse en un mugriento e incómodo estropajo oloroso a alcantarilla. Todo eso sin contar que un maloliente mendigo roba su corona, quedando la princesa a media calle bajo un tremendo chaparrón de agua. Mas deprimente imposible.
Ante la adversidad, ella decide esperar que su prometido, El Principe, al cual solo conoce desde hace un día, la salve de ese horrible y extraño mundo al que llegó. Su actitud de princesa de cuento la hace lucir en nuestro mundo como una perfecta ridícula o una loca de perinola, lo que resulta ser lo más divertido del film. Ver a la tipica princesita de nuestros tan odiados cuentitos de hadas dar cipotazos por no saber caminar en una calle con un vestido de 3 mts de largo x 2 de ancho, ser robada por una vieja charlatana de un parque, o cantarle a un cucarachero y a un nido de ratas para que limpien una casa no tiene precio. Es un sueño hecho realidad.
Sin embargo, en el trajín de su viaje por el mundo real conoce a un hombre de ciudad, demasiado realista para creer en cuentos que esta comprometido con una mujer demasiado realista como para vivir un cuento. Giselle, al conocerlo, aprende de ese hombre que la vida no es puro color de rosa y que no se puede "vivir felices para siempre" sin que eso amerite un esfuerzo de la pareja. Giselle entonces comprende que un hombre no es tu verdadero amor(El Principe) solo porque te rescató de la muerte en un blanco corsél. El amor a simple vista no existe como tal, solo existe el amor que se genera entre dos, que se cultiva y se trabaja para que perdure en el tiempo. Giselle, a cambio, le enseña a su amigo que la vida no es solo las metas y los logros, sino que hay magia en ella, que los sueños son posibles y que al amor, además de trabajarlo, hay que sentirlo en el fondo del corazón como la mayor fuerza que existe. Es en ese entonces donde el mensaje principal de "Enchanted" se hace visible: "En la fantasía siempre debe haber un toque de realidad, y en la realidad siempre debe haber un toque de fantasía". Así deberíamos ser nosotros, así deberíamos vivir nuestras vidas. Con tal mensaje la pelicula valió la entrada además de que resultó ser extremadamente cínica y sobretodo chistosa. Mi prejuicio una vez más estuvo equivocado.
Mucha gente se obsesiona con su trabajo y siente que su vida gira en torno a metas y a objetivos, dejando de un lado la imaginación, los sueños y el amor. Ese es un balance que deberíamos tener para ser personas más felices. Los niños son todo eso, pura imaginación, sueños grandiosos y amor. Pero lo perdemos al crecer. Pensamos que la vida misma se resume al dinero, a lo material y abandonamos nuestra esencia.
El mensaje de Encantada es un corte directo y sarcastico al estilo absurdo que solía tener Disney de contar historias. Bailes, cantos, pajaritos volando, felicidad por doquier que hasta se hacía repugnante cual pastel con exceso de dulce. El ser humano está en evolución, y la revolución tecnológica le ha dicho a los cuentos de hadas de Disney: Hey, qué ridiculez es esa? Felices para siempre? Quien va a creerse semejante tontería cantada con coreografía y todo?. Los estudios Disney captaron el mensaje de la sociedad, porque Encantada, aún con sus canciones, bailes y demás parafernalia, de verdad que nos hace reir y creer, pero no creer en los cuentos de hadas con animales que cantan, mundo color de rosa y principes valientes, sino creer en que el amor auténtico existe y que los sueños son posibles dandole a nuestro rudo y tosco mundo un toque de fantasia.
5 comentarios:
Hola David...No pude evitarlo, no he visto la peli, pero lei todo el post,jijijiji, esta muy bueno, de verdad, tú tambies escribes muy relajado...muchisimas Gracias por pasar a visitarme y por tus engrandecedores comentarios
WOW!!!! este post esta buenísimojajajajajaja... no he visto la peli... pero lo disfruté muchísimo...ahora me dieron ganas de verla!!!! me encantó este post!
Gracias, gracias, por lo que me toca jajajajaja
Hola David....tu blog está espectacular....sobre todo por las palabras, particularmente tuve la oportunidda de ver la película el miércoles en la noche en el bus de regreso a Cd bol, no tuve chance de escoger como tu cual ver, fue una imposición, pero me gustó y tu análisis es muy acertado, pero el final fue demasiado perfecto para mi gusto.....estamos en contacto...
digamos q al momento de escoger la pelicula me paso igual a ti sin embargo mi target no es tan amplio como el tuyo porque yo voy acompañada de mi hijo de 9 años es decir no hay mucho para escoger....sin embargo la pelicula me gusto me hizo reir mucho..y me encanta tu blog
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